2008-11-18 08:58:02
Maria Luisa
Esta foto la hice hace años, la hice un día que me habían dicho que no hacia falta que abriera la iglesia porque había nevado mucho y ni los coches de los turistas podrían entrar, pero yo pensé en un petirrojo que comía en mi mano y que al estar nevado me necesitaba mas que nunca y dice mi padre “pues yo te acompaño y te hago huella para que puedas ir mejor” ¡!fue un día fantástico! Yo detrás de mi padre poniendo los pies en la huella de los suyos, y como el tiene la pierna mas larga trabajo me costaba llegar a la huella jajaja, pero me lo pasé bien. Llegamos allí, enfoqué la cámara y le dije a mi padre “si lo que estoy viendo sale, esta foto será mi favorita” después silbé y el petirrojo voló hasta mi mano, comió y después me cantó. Andar por las huellas que dejaba mi padre en la nieve, hacer esa foto y ver el petirrojo comiendo y cantando en mi mano, hizo de un sencillo paseo, una aventura. El agradecimiento del petirrojo fue el mejor regalo que pudieron hacerme.